Boliviana de Aviación (BoA), la aerolínea estatal, atraviesa una crisis operativa, según denuncian sus propios trabajadores. El 19 de octubre el sindicato se declaró en emergencia por una «grave crisis operativa y financiera» y acusó al directorio y al Ministerio de Obras Públicas de no atender sus convocatorias, según Los Tiempos y Correo del Sur.
Qué denuncian los trabajadores
El sindicato señala aeronaves en tierra (AOG, por «aircraft on ground»), falta de repuestos críticos y ausencia de compra o alquiler de motores y de mantenimiento. También reclama que el directorio no sesione una vez al mes, como establece el estatuto, y advierte riesgos para la seguridad operacional y para la estabilidad de cientos de empleos. El Ministerio respondió que sus funcionarios, ejecutivos de BoA y de la ATT, el ente regulador del transporte, se reunieron con el sindicato y acordaron una mesa de trabajo para presentar el plan de recuperación elaborado por la Gerencia General.
La respuesta del Gobierno
El 23 de octubre, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, afirmó que «BoA no va a ser privatizada» y que la seguridad de las operaciones no está en riesgo. Anunció una comisión mixta con representantes del Gobierno, legisladores, pilotos, trabajadores y personal administrativo. Zamora dijo además que la aerolínea debe prepararse para más competencia, para el desarrollo de un centro de conexiones (hub) internacional en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz, y para la política de cielos abiertos del Gobierno de Rodrigo Paz.
Dos días después, la senadora Claudia Mallon (Sumate) dijo, en el acto por el 19.º aniversario de la empresa, que el plan de salvataje contempla convertir a BoA en sociedad anónima «sin privatizarla» y que Zamora lo presentaría el lunes, según El Mundo. El gerente, Estanislao Finfera, informó que la aerolínea opera con 10 aeronaves, de las cuales seis están en tierra por falta de motores que podrían llegar a principios de noviembre; dos aviones podrían volver a operar pronto.
Lo que deben vigilar los inversores
Ninguna de las fuentes consultadas precisa deuda, pérdidas, montos del plan ni los términos de la eventual conversión a sociedad anónima. Esos son los datos que determinarán si el plan es viable. Conviene seguir también la llegada de los motores prevista para noviembre y la forma en que BoA enfrente la mayor competencia que anuncia el Gobierno.
Fuentes: Los Tiempos; Agencia de Noticias Fides; El Mundo.