El Banco Central de Chile anunció el viernes 23 de octubre la renovación, por cinco años más, de su acuerdo bilateral de intercambio de monedas (swap) con el Banco Popular de China, el banco central del gigante asiático. La línea, vigente desde 2015, permite canjear yuanes (renminbi) por pesos chilenos hasta por un monto equivalente a unos 7.500 millones de dólares.
Un seguro de liquidez, no un desembolso
El instituto emisor chileno precisó que el acuerdo tiene fines precautorios: se trata de una opción que solo se activaría si una de las partes lo solicita, y sus recursos podrían destinarse a contribuir a la estabilidad de los mercados financieros. Mientras no se utilice, la línea no modifica el nivel de las reservas internacionales del país. Ni el comunicado oficial ni la prensa chilena detallaron el monto exacto en yuanes o en pesos.
Según el diario financiero chileno DF, el mecanismo también ha buscado facilitar los pagos en renminbi dentro de Chile, reducir los costos de financiamiento del comercio y de los pagos transfronterizos en la moneda china, y permitir que inversionistas adquieran instrumentos denominados en yuanes en el mercado chino. China es el principal socio comercial de Chile.
Una red de respaldo más amplia
La renovación se suma a otros colchones con los que cuenta la economía chilena. A septiembre de 2026, el Banco Central mantenía activos de reserva por 53.547 millones de dólares, según BioBioChile, que recuerda además que en 2025 la entidad volvió a comprar oro tras 26 años. En agosto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) renovó con Chile una Línea de Crédito Flexible (LCF) por unos 8.721,5 millones de DEG (Derechos Especiales de Giro), cerca de 11.800 millones de dólares. De acuerdo con ese medio, el banco central chileno nunca ha tenido que utilizar estas líneas.
Los acuerdos de swap entre bancos centrales funcionan como respaldo de liquidez en moneda extranjera ante episodios de tensión financiera, y su renovación suele leerse como una señal de continuidad en la relación financiera entre ambos países.
Por qué importa a Bolivia
El caso chileno ilustra el tipo de blindaje financiero que acompaña a una economía con reservas holgadas: líneas contingentes con el FMI y con su principal socio comercial que, sin usarse, reducen la percepción de riesgo de inversionistas y acreedores. Bolivia, cuyas reservas internacionales rondan los 4.000 millones de dólares con apenas una fracción en divisas, carece hoy de un respaldo comparable. Para los empresarios bolivianos que comercian con Chile o utilizan sus puertos, la estabilidad del peso chileno y la facilidad de pagos en yuanes en la región son además factores prácticos a seguir, en un momento en que China gana peso como socio comercial de toda Sudamérica.
Fuentes: Banco Central de Chile, BioBioChile, CNN Chile, Diario Financiero.