El Banco Central de Chile mantuvo el 27 de octubre su Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% por decisión unánime de su Consejo. Es el nivel en que se encuentra desde diciembre de 2025, según el Diario Financiero, pero el tono del comunicado cambió: la entidad advirtió que los riesgos para la inflación han aumentado de forma relevante.

La decisión era la esperada por el mercado. Lo novedoso es el diagnóstico, que combina presiones de precios al alza con una actividad que sigue débil, una mezcla incómoda para cualquier banco central.

Petróleo y El Niño, los focos de presión

El precio del petróleo, medido como promedio de los crudos WTI y Brent, subió en torno a 25% desde el cierre del Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, impulsado por las tensiones en Oriente Medio. A ello se suma un fenómeno de El Niño inusualmente intenso que presiona los precios internacionales de los alimentos.

La inflación anual del índice de precios al consumidor (IPC) llegó a 4,1% en septiembre y la subyacente, que excluye los componentes más volátiles, a 3,2%, ambas en línea con lo previsto. Sin embargo, las proyecciones de corto plazo subieron de manera significativa. A dos años, la Encuesta de Expectativas Económicas se mantiene en el 3% de la meta, mientras la Encuesta de Operadores Financieros la elevó a 3,2%.

Una economía que no despega

El lado real ofrece poco alivio. El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de agosto cayó 1% anual, arrastrado por la minería, aunque la actividad no minera creció 1,4%. El consumo y, sobre todo, la inversión mantienen un desempeño débil y el desempleo subió levemente en el trimestre a agosto. El instituto emisor prevé una recuperación hacia 2027, pero no descarta que la debilidad sea más persistente.

En el frente externo, el Banco Central describió condiciones financieras más restrictivas: un dólar más fuerte a nivel global, caídas bursátiles y tasas de largo plazo más altas. En Chile, el peso se depreció y el índice bursátil IPSA retrocedió. La entidad señaló que evaluará la tasa reunión a reunión, sin comprometer una trayectoria. La minuta se publicará el 4 de noviembre y la próxima decisión será el 15 de diciembre.

Por qué importa a Bolivia

Chile es un socio decisivo para Bolivia: por Arica y Antofagasta pasa la mayor parte del comercio exterior boliviano y es un mercado relevante para las exportaciones. Un banco central que mantiene la tasa y endurece su tono frente a la inflación sugiere que el costo del financiamiento en ese país no bajará pronto, algo a considerar para las empresas bolivianas con operaciones o créditos allí. A su vez, un peso chileno más débil tiende a abaratar en dólares los bienes chilenos y a encarecer los productos bolivianos para los compradores de ese mercado. Además, el diagnóstico de petróleo más caro y alimentos presionados por El Niño es común a la región y vale como señal para los costos de las empresas bolivianas.

Fuentes: El Mostrador; Diario Financiero; Cooperativa