Las reservas internacionales netas (RIN) de Bolivia sumaron 3.978 millones de dólares al 16 de octubre de 2026, según el último reporte del Banco Central de Bolivia (BCB) difundido el viernes. La cifra supera en unos 45 millones el nivel registrado al cierre de septiembre, cuando las RIN se ubicaron en 3.932,8 millones, pero el detalle de su composición muestra que la mejora sigue descansando casi por completo en el oro.
Una reserva de oro con poca liquidez
Del total, unos 3.266 millones de dólares corresponden al metal precioso, equivalente al 82,1% de las reservas, mientras que las divisas —los dólares y otras monedas de uso inmediato— alcanzan apenas 647 millones. El propio BCB subrayó que el oro continúa siendo el principal componente de las RIN. De acuerdo con el desglose publicado por el portal eju.tv, el resto se reparte entre la posición del país en el Fondo Monetario Internacional (FMI), de unos 35 millones, y Derechos Especiales de Giro (DEG, el activo de reserva que emite el FMI), por cerca de 29 millones.
La serie mensual de divisas difundida por el ente emisor refleja un año irregular: el punto más alto se registró en mayo, con 897 millones, seguido de agosto (745 millones) y junio (666 millones). Según la misma fuente periodística, los mínimos del año se dieron en marzo y abril, con 148 y 215 millones respectivamente.
Tras la caída de septiembre
El dato de mediados de octubre llega después de un retroceso de 357,2 millones en septiembre: las reservas habían cerrado agosto en 4.290 millones y bajaron a 3.932,8 millones al 30 de septiembre, según cifras del BCB. Aun así, en el conjunto del tercer trimestre las RIN crecieron 315,5 millones (8,7%) frente a junio, impulsadas por compras de oro y operaciones cambiarias con el sistema financiero. El banco central advirtió entonces que su perspectiva para el último trimestre está sujeta a la incertidumbre de los mercados financieros internacionales.
El Gobierno ha fijado metas ambiciosas. El presidente Rodrigo Paz afirmó ante la Asamblea General de la ONU, en septiembre, que el país prevé cerrar diciembre con cerca de 4.000 millones de dólares en reservas, y planteó como objetivo alcanzar 10.000 millones en los próximos 18 meses.
Lo que deben vigilar los inversores
Para importadores, empresas con deudas en moneda extranjera y bancos, la cifra relevante no es el total de reservas, sino la liquidez en divisas: con 647 millones, el margen del BCB para atender la demanda de dólares sigue siendo estrecho. Conviene seguir tres variables en las próximas semanas: si el saldo de divisas mantiene la tendencia de agosto o vuelve a erosionarse; la evolución del precio internacional del oro, que hoy determina buena parte del valor de las RIN; y los avances en el financiamiento externo que el Gobierno necesita para acercarse a la meta de 10.000 millones. Cualquier sorpresa en estos frentes tendrá efecto directo sobre el mercado cambiario y la disponibilidad de dólares para el comercio exterior.
Fuentes: Agenda Minera, Banco Central de Bolivia.