La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva provocó este lunes 26 de octubre la peor jornada de la bolsa brasileña en seis años. El índice Ibovespa cerró con una caída de 13,88%, en 176.608 puntos, frente a los 205.082 del viernes, y el dólar comercial subió 8,21% hasta unos 5,40 reales, según los datos de cierre difundidos por la prensa financiera brasileña.

En la segunda vuelta del domingo, Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, de acuerdo con el Tribunal Superior Electoral (TSE). Bolsonaro no reconoció el resultado y anunció que buscará su anulación. El nuevo mandato comenzará el 5 de enero de 2027.

Una sesión con freno de emergencia

La caída fue tan brusca que la B3, operadora de la bolsa de São Paulo, activó el mecanismo de circuit breaker al alcanzar el índice un retroceso de 10%, con una pausa de 30 minutos en las negociaciones, la primera desde marzo de 2020. En la apertura, el dólar llegó a cotizar cerca de 5,60 reales, un alza superior al 12% respecto del viernes, antes de moderarse.

Entre los valores más castigados figuraron Bradesco, que cedió alrededor de 21,7%, Itaú (13,9%) y Petrobras (9,5%), según el portal Boca Notícias, mientras Vale subió 3,15% en una jornada de alza de las materias primas. En Nueva York, el fondo cotizado EWZ, que replica acciones brasileñas, llegó a perder más de 25% antes de la apertura.

El problema de fondo: la credibilidad fiscal

Los analistas coinciden en que el mercado había apostado por una victoria opositora asociada a mayor disciplina fiscal, y que el resultado reavivó dudas sobre el gasto y la trayectoria de la deuda pública, que supera el 82% del producto interno bruto (PIB). Las tasas de los contratos de interés futuro (DI) con vencimiento en 2031 saltaron de 12,58% a más de 14,4% en las primeras horas, y el costo de los credit default swaps (CDS) a cinco años, el seguro contra impago soberano, subió de 120 a casi 152 puntos básicos, según S&P Global Market Intelligence citado por Reuters. Ante la volatilidad, el Tesoro Nacional canceló las subastas de deuda previstas para el 27 y el 29 de octubre.

El equipo económico de Lula apunta a un superávit primario cercano al 1,3% del PIB hacia 2030, mientras gestores como UBS Global Wealth Management, citados por Reuters, reclaman un compromiso claro y creíble con la disciplina fiscal.

Lo que deben vigilar los inversores

Las próximas señales serán el nombramiento del ministro de Hacienda, el detalle de las medidas de gasto, la relación con el Congreso y la evolución de la impugnación electoral. Para la región, un real más débil abarata las exportaciones brasileñas y presiona a socios comerciales como Argentina y Bolivia, que compiten con productos de Brasil en sus propios mercados. Analistas de CEPEC, citados por Ámbito, advierten que la primera reacción puede incluir una sobrerreacción que luego se corrija.

Fuentes: Boca Notícias; Exame; El Imparcial / Reuters; Expansión; Ámbito